Diagnóstico ordenado paso a paso. Descartá primero lo más fácil antes de desarmar.
Antes de tocar la electroválvula, confirmá que el suministro de agua esté abierto y con presión suficiente. Una electroválvula necesita mínimo 1 bar para operar correctamente.
Girá el solenoide manualmente (generalmente un cuarto de vuelta en sentido antihorario). Este es el diagnóstico más rápido y poderoso:
Muchas electroválvulas tienen un tornillo de purga en la tapa. Activá el riego desde el programador y aflojá ese tornillo — expulsará la suciedad hacia afuera.
Si la purga no resolvió el problema, hay que desarmar. Seguí este orden:
Si el problema es eléctrico, necesitás un tester (multímetro) y una metodología precisa para medir voltaje y resistencia en cada punto del circuito.
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Diagnóstico guiado completo para este y otros 8 problemas de riego.
Con valores de referencia, pasos ordenados y lógica de campo.